jueves, 22 de febrero de 2018

El microbioma del estropajo



El primer estudio completo del microbioma del estropajo de cocina

En los países industrializados, pasamos más del 90% del tiempo dentro de los edificios. Los microbios que albergan estos ambientes cerrados, lo que los microbiólogos llamamos el microbioma de los edificios, puede tener cierto impacto en la salud y el bienestar de sus ocupantes. Dentro del ambiente doméstico, la cocina y el baño son auténticos incubadoras microbianos, debido a la constante inoculación de nuevos microbios -por la manipulación de alimentos o por nuestros propios microbios- favorecido además por el ambiente húmedo y la disponibilidad de nutrientes para los microbios. 

Sin embargo, a pesar de lo que mucha gente piensa, la cocina alberga muchos más microbios que el baño. La razón es que la superficie del inodoro suele ser lisa -lo que dificulta la adhesión de los microbios- y solemos esmerarnos en su limpieza. La cocina alberga uno de los mayores reservorios o almacén de microbios de toda la casa: el estropajo.


El estropajo de la cocina es el mayor almacén de microbios de toda la casa

Se ha demostrado que los estropajos de la cocina son el mayor foco de coliformes de toda la casa, después del sifón del desagüe. En los estropajos se han llegado a aislar bacterias patógenas como Campylobacter, Enterococcus cloecae, Escherichia coli, Klebsiella, Proteus, Salmonella o Staphylococcus. Por eso, hay personas que tienen la costumbre de hervir en agua caliente o de meter en el microondas el estropajo para limpiarlo e higienizarlo. Sin embargo, a pesar de lo que mucha gente cree estas prácticas no son muy efectivas, y no parece que reduzcan el número de bacterias mucho más del 60%. Los estropajos no sólo actúan como un almacén de microorganismos sino que también contribuyen a diseminarlos por todas las superficies de la cocina en las que se usen. Por eso, los estropajos se consideran una de los principales causas de los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.


Composición microbiana del estropajo. Los estropajos debido a su naturaleza porosa y a su capacidad de absorber agua y nutrientes es un lugar ideal para incubar microorganismos (Fuente: ref. 1).

Hasta ahora todas estas conclusiones se habían obtenido con estudios en los que se cultivaban las bacterias presentes en los estropajos. Se calcula que esta técnica del cultivo solo representa un 1-2% de todos los microorganismos que pueden estar presentes en la muestra -recuerda que la inmensa mayoría de los microorganismos son no cultivables, no sabemos todavía como crecerlos y cultivarlos en el laboratorio-. Por eso, un grupo de microbiólogos alemanes han aplicado las más sofisticas técnicas de biología molecular para analizar el microbioma completo del estropajo de cocina. Han obtenido el DNA completo de catorce estropajos de la cocina de distintos domicilios de una zona de Alemania. Algunos fueron lavados con agua hirviendo o en el microondas. Además incluyeron como "control" muestras de siete estropajos nuevos recién comprados en el supermercado. El DNA extraído de los estropajos fue analizado por pirosecuenciación del gen 16S RNA y los datos analizados bioinformáticamente. Además, los microbios presentes en los estropajos se estudiaron mediante microscopía confocal e hibridación in situ fluorescente (FISH-CLSM). Como ves , high-tech para estudiar el estropajo.

Los resultado de este trabajo son  impresionantes. Aunque los estropajos nuevos probablemente no estén estériles, no se encontraron bacterias en ellos, lo que sugiere que la colonización bacteriana de los estropajos es algo que ocurre durante su uso en la cocina. Se demostró que los estropajos estaban colonizado por 118 géneros bacterianos diferentes. El grupo más importante fue es de las Pseudomonas (68,5%), seguido del grupo Bacteroidetes (26,3%) y Actinobacteria (3,7%).

Otro dato interesante de este estudio es que cinco de los diez microorganismos más frecuentes en los estropajos son bacterias catalogadas como del grupo 2 de biopeligrosidad, potenciales patógenos aunque no supongan un gran peligro: Acinetobacter, Chryseobacterium y Moraxella. El resto eran del grupo 1 de biopeligrosidad, bacterias "ambientales” no patógenas. También es interesante que solo el 1% de los microorganismos pertenecían al grupo de las Enterobacterias y que aunque se detectaron Staphylococcus y Streptococcus su frecuencia fue mínima. A diferencia de otros trabajos anteriores, no se detectaron otros patógenos como Salmonella, Proteus y Campylobacter.

Moraxella, la bacteria de los estropajos

El género bacteriano más abundante fue Moraxella osloensis. Las Moraxellas se han detectado con frecuencia en la superficie de los fregaderos, puertas de las neveras y hornos, superficies que suelen limpiarse con esponjas y estropajos. Estas bacterias también se encuentran como parte de la microbiota de la piel humana, por lo que el contacto con las manos puede ser la fuente de Moraxella en las esponjas. Además, se ha sugerido que esta bacteria es la responsable de mal olor típico de la ropa húmeda y sucia de las lavanderías y de los estropajos usados. Cuando tu estropajo huele mal, la culpa es de Moraxella.

Más de 10.000 millones de bacterias por cm3

Los análisis mediante microscopía confocal e hibridación in situ fluorescente se llevaron a cabo para visualizar la distribución espacial de las bacterias en los estropajos, determinar la densidad bacteriana, y comparar la carga bacteriana en esponjas "limpias" y sin limpiar. Los resultados demostraron que la colonización bacteriana ocurría prácticamente en la superficie de la esponja, en forma de biofilms bacterianos. La mayoría de las células estaban metabólicamente activas, con un crecimiento activo. La carga microbiana era muy alta entre 2,5 y 5,4 x 1010 bacterias por cm3. Interesante, ese número no disminuía en las esponjas especialmente higienizadas por hervido o microondas.


Moraxella es un tipo de bacteria Gram negativa (Fuente)

Los autores del trabajo sugieren que el microbioma del estropajo también puede verse influenciado por el origen geográfico y cultural de los estropajos y de sus dueños: dependerá del tipo de alimentación, estilos de vida y limpieza, temperatura y humedad del lugar, …

No sea guarro y cambia de estropajo

Las esponjas y estropajos de cocina son un mecanismo para acumular, incubar y extender bacterias en las superficies de la cocina. Están en contacto con nuestras manos y los alimentos y pueden transmitir infecciones alimentarias. Se necesitan medidas extra de limpieza de los estropajos especialmente en ambientes donde haya personas inmunocomprometidas, enfermos, hospitales, residencias de ancianos, guarderías, … Hervir o meter en el microondas el estropajo no sirve para mucho, no reduce la cantidad de bacterias: las más débiles se eliminan, pero las más resistentes permanecen y se reproducen más. Puede cambiar la composición microbiana, pero no la cantidad de bacteria. Por ejemplo, estos sistemas de “limpieza” aumentaron la cantidad de Chryseobacterium hominis y Moraxella osloensis. Por tanto, eso de hervir o meter en el microondas el estropajo no es una práctica recomendable, lo mejor es cambiarlo por uno nuevo cada una o dos semanas.

Conclusión: los estropajos tienen una enorme cantidad de bacterias, mucha mayor diversidad microbiana de lo que se pensaba, y pocos patógenos humanos. Las medidas de higienización del estropajo son poco efectivas y lo mejor es cambiarlo con frecuencia.

jueves, 15 de febrero de 2018

¿Puede volver la gripe “española” de 1918?


Hace ahora 100 años la humanidad sufrió una de las pandemias más mortíferas de toda su historia: la gripe de 1918. Se calcula que esta gripe causó más muertes en 25 semanas que el SIDA en 25 años. Se diseminó más rápidamente que cualquier otra plaga. En solos tres meses se extendió por todo el planeta. Mató a más personas en un año que la peste en la Edad Media en todo un siglo: entre 20 y 50 millones de personas murieron por la pandemia de gripe entre 1918 y 1919, muchas más muertes que en toda la Primera Guerra Mundial. En Europa el pico de mortalidad ocurrió entre los meses de octubre y noviembre de 1918. Si miras los registros oficiales de nacimientos y defunciones durante el siglo XX de tu pueblo o ciudad me apuesto lo que quieras a que muy probablemente en octubre de 1918 las defunciones superaron a los nacimientos.


 Mortalidad de la gripe de 1918 en Nueva York, Londres, Paris y Berlín.

En 1918 la causa de la pandemia todavía era un misterio. El virus de la gripe no se aisló hasta 1933. Hace unos años se analizaron muestras de tejido pulmonar de soldados muertos por gripe en 1918 y los análisis moleculares demostraron que el virus de 1918 era del tipo A H1N1, y que surgió directamente de un virus de la gripe de aves, no necesitó mezclarse con otros virus para adaptarse al hombre y ser tan mortal. Una característica peculiar fue su alta mortalidad entre personas jóvenes entre 20 y 40 años de edad. Sus efectos fueron devastadores, mataba rápidamente, en solos dos o tres días, y con síntomas hemorrágicos. Parece ser que este virus de 1918 era capaz de causar una respuesta inmune anormalmente elevada, una reacción autoinmune masiva, que se conoce como “tormenta de citoquinas”, que en vez de controlar al virus, lo que permite es su multiplicación y diseminación de forma mucho más agresiva, dañando y destruyendo rápidamente los tejidos pulmonares. Hoy sabemos que la gripe del 1918 estaba asociada a complicaciones respiratorias secundarias por colonización de bacterias como Haemophilus influenza y Streptococcus pneumoniae que causan neumonías letales.


Barracones repletos de enfermos de gripe de 1918.

¿Podría la naturaleza generar nuevas cepas de gripe capaces de causar una pandemia tan devastadora como la de 1918? En ciencia el riesgo cero no existe. A lo largo del siglo XX ha habido otros virus pandémicos, la gripe asiática de 1957 con unos 5 millones se muertos y la gripe de Hong Kong de 1968 son casi 2 millones. Según datos de la OMS, las epidemias anuales de gripe estacional causan en todo el mundo unos 3 a 5 millones de casos de enfermedad grave y unas 250.000 a 500.000 muertes.


Origen de los virus pandémicos.

Un nuevo virus pandémico llegará, 
pero no tendrá las consecuencias de hace cien años

Hoy sabemos que unos pequeños cambios o mutaciones son suficientes para hacer que un virus de la gripe virulento se trasmita entre mamíferos por el aire. Por eso, es esperable que algún día aparezca una nueva cepa de gripe pandémica para la que población no esté previamente inmunizada, que sea fácilmente transmisible entre personas y pueda causar una alta mortalidad. Además, a diferencia de hace cien años, ahora la población mundial se ha triplicado, vivimos en grandes ciudades de más de diez millones de habitantes y viajamos con facilidad por todo el planeta (somos muchos, vivimos muy junticos y nos movemos mucho), todo esto facilita la transmisión de este tipo de virus respiratorios.

Sin embargo, hoy contamos con antibióticos que pueden controlar las infecciones bacterianas secundarias, antivirales contra los virus, antigripales, vacunas, conocemos mejor la biología del virus y nuestro propio sistema inmune, los sistemas de salud son mejores y están coordinados a nivel mundial, las condiciones sanitarias, higiénicas y nutricionales de la población también han mejorado y además podemos seguir el curso de una pandemia “a tiempo real”. Todos estos factores contribuyen a que en el caso de que aparezca un virus pandémico como el de 1918 las consecuencias no serán tan catastróficas como hace cien años.

De momento, la recomendación sigue siendo la vacunación. Según los últimos datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, durante esta temporada 2017/18 de gripe se han notificado 3.162 casos graves hospitalizados y 472 defunciones, con una mediana de edad de 83 años, el 98% presentaba factores de riesgo y el 50% no se había vacunado. ¿Habrían muerto esas personas si se hubieran vacunado? Ellas nunca lo sabrán.

Aquí te adjunto el último #microBIOscope -la ciencia de microBIO en video- sobre el tema:



Para saber más:







- Virus y pandemias. López-Goñi, I. 2015. Glyphos Publicaciones, Valladolid. Colección Naukas. ISBN: 978-84-943056-7-2

martes, 23 de enero de 2018

El animal que más vidas humanas ha salvado


Limulus polyphemus: el “cangrejo” herradura

Limulus polyphemus es un artrópodo marino que vive en las costas del Golfo de México y del Atlántico Norte. Se conoce popularmente como el cangrejo herradura o la cacerola de las Molucas. A pesar de su nombre y su aspecto, Limulus no es un cangrejo y está más próximo a los arácnidos como los escorpiones que a los crustáceos. Los adultos pueden llegar a medir hasta 50 cm y vivir entre 20-40 años. Limulus es un animal muy curiosos porque lleva en el planeta desde hace más de 445 millones de años. Es por tanto anterior a los dinosaurios, que se extinguieron hace 65 millones de años, es todo un fósil viviente.


Limulus polyphemus

Limulus tiene un tipo de sangre que se denomina hemolinfa. En su hemolinfa hay una proteína que une el oxígeno, como nuestra hemoglobina, pero diferente. Se denomina hemocianina y en vez de tener como cofactor al hierro (la hemoglobina tiene hierro en su molécula, que se une al oxígeno, y por eso es roja), la hemocianina lleva cobre, que reacciona con el oxígeno y colorea la hemolinfa de azul. Limulus tiene, por tanto, la sangre azul. Curioso, sí, hay animales de sangre azul, y no son reyes ni príncipes. Además, la hemolinfa de Limulus también tiene células, que se llaman amebocitos, que son equivalentes a algunos de nuestros linfocitos o macrófagos sanguíneos. 


La hemocianina de Limulus polyphemus tiene cobre, que reacciona con el oxígeno y da un color azulado.

El sistema inmune de Limulus es muy simple (recuerda que este bicho lleva más de 445 millones de años bañándose en el mar). Básicamente los amebocitos pueden actuar como nuestros macrófagos destruyendo a los patógenos invasores. También tienen un rudimentario sistema de coagulación de la sangre, porque los amebocitos pueden gelificar y taponar una herida en presencia de algunos componentes bacterianos. En concreto, hace años se descubrió que los amebocitos de Limulus pueden reaccionar con cantidades mínimas del lipopolisacárido (LPS) bacteriano. 


Distribución mundial de Limulus polyphemus

El lipopolisacárido bacteriano o endotoxina (son sinónimos) es el componente principal de la membrana externa de la envoltura de las bacterias Gram negativas (esto se lo saben muy bien mis alumnos, je, je). Como su nombre indica es una toxina, que en muy pequeñas cantidades, durante una infección por ejemplo, es capaz de activar el sistema inmune y los macrófagos, y producir fiebre (por eso se le llama también pirógeno).

El lipopolisacárido (LPS) o endotoxina está compuesto de una parte lipídica (lípido A) y otra polisacarídica (núcleo y antígeno o cadena O)

Sin embargo, grandes cantidades de lipopolisacárido (por ejemplo, tras una septicemia o una inyección intravenosa con lipopolisacárido) puede llegar a tener consecuencias muy graves. El lipopolisacárido puede llegar a activar de forma descontrolada el sistema inmune,  producir fiebre muy alta, vasodilatación, hipotensión, inflamación generalizada, coagulación sanguínea diseminada (que debe ser una sensación bastante desagradable), necrosis y hemorragias internas en varios tejidos, lo que se denomina choque endotóxico y la muerte finalmente. 

Por eso, todo suero, medicamento, antibiótico, vacuna, inyectable, ... que se administra por vía intravenosa a un paciente debe, no sólo estar estéril (que no contengan microorganismos viables) sino libre de endotoxina, de lipopolisacárido. Podemos preparar un inyectable estéril, sin microbios, pero pueden quedar pequeños restos bacterianos, o trazas de componentes bacterianos como el lipopolisacárido de la envoltura. Es preciso tener un sistema capaz de detectar cantidades mínimos de endotoxina que nos certifique y asegure que ese producto es seguro, está libre de lipopolisacárido.

Y aquí es donde entra en acción nuestro Limulus polyphemus y sus amebocitos. Se han desarrollado kits de detención de lipopolisacárido basados en la propiedad de los amebocitos de Limulus de gelificarse en presencia de lipopolisacárido. Estos test son capaces de detectar cantidades tan pequeñas como 0,5 picogramos de LPS por mL (recuerda que un picogramo es un millón de veces más pequeño que un microgramo, que a su vez es un millón de veces más pequeño que un gramo). ¿Y cuánto lipopolisacárido es necesario para causar la muerte? La dosis letal para un animal de experimentación (como un ratoncito) es de 200-400 microgramos por ratón (*). O sea, que el test de Limulus es un sistema muy eficaz para detectar la endotoxina.

Por eso, podemos decir que probablemente Limulus polyphemus sea el animal que más vidas humanas ha salvado. La próxima vez que veas una ampolla de un inyectable fíjate bien en la etiqueta, seguro que pone “libre de pirógenos” o de endotoxina. 


#microBIOscope: el animal que más vidas humanas ha salvado 



(*) El lipopolisacárido es una toxina, pero las hay más potentes. Algunas exotoxinas bacterianas (proteínas tóxicas que liberan algunas bacterias, como la del ántrax o el botulismo), son muchísimo más potentes: la dosis letal puede ser de 0,000025 microgramos por ratón. ¡Eso sí que son toxinas!

También te puede interesar:


- Process: How Horseshoe Crab Blood Helps Save Lives 

NOTA: me han pasado este enlace que me parece muy interesante, sobre el peligro de extinción de Limulus: Lo que late dentro de una sangre azul. Habrá que seguir investigando para hacer compatible salvar vidas humanas con evitar la extinción de este fascinante fósil viviente, un regalo de la evolución que no podemos perder. 

sábado, 13 de enero de 2018

Los virus de la gripe de este año


Una epidemia de gripe moderada, con predominio del virus B

Por los datos que está proporcionando el Instituto de Salud Carlos III (1), parece que estamos cerca de alcanzar la máxima incidencia gripal de esta temporada. La difusión se mantiene un nivel de intensidad bajo y la evolución es estable.



Parece que la tendencia de los virus de la gripe circulantes en España en esta temporada es: el 75% de los aislamientos corresponde al virus tipo B (además el 75% de ellos son del linaje Yamagata, el resto del linaje Victoria), el 15% corresponden al virus tipo A (H3N2), el 7% corresponde al virus tipo A (H1N1), y el resto sin tipificar. En el resto de Europa (2) también hay predominancia del virus B, y la proporción de los virus A depende de cada país. Por el contrario, en Norteamérica el que predomina es el virus A (H3N2) (3).

La composición de la vacuna de la gripe para la temporada 2017-18 para el hemisferio norte ha sido (4):

- la vacuna trivalente:
A/Michigan/45/2015 (H1N1)pdm09
A/Hong Kong/4801/2014 (H3N2)
B/Brisbane/60/2008 (linaje Victoria)

- en la vacuna tetravalente se incluye además la cepa B/Phuket/3073/2013 (linaje Yamagata)



Algunos comentarios sobre la protección vacunal de esta temporada:

De los tres virus circulantes, los de tipo B son más estables que los de tipo A. Y entre los de tipo A, los H3N2 tienden a ser mas variables que los H1N1. El virus H3N2 fue predominante en la temporada pasada, por lo que la población puede estar más protegida. Un problema puede ser que la vacuna trivalente no contienen el virus B del linaje Yamagarta, predominante este año en España, por lo que la protección vacunal puede ser menor este año para las personas infectadas con esta estirpe.

En otros países están más preocupados por la cepa H3N2. En Australia, en la pasada temporada de gripe, fue la predominante y se ha comprobado que la efectividad de la vacuna fue baja. Esta estirpe es la dominante en EE.UU., por eso existe la preocupación en Norteamérica de que la vacuna de este año proteja menos y que por tanto la temporada de gripe sea más dura. No es porque el virus sea más virulento, sino porque la protección vacunal puede ser menor. 

¿Por qué es más difícil acertar con la vacuna con el virus A (H3N2)?

Por que, como hemos dicho, este virus sufre más variación, más mutaciones, más cambio antigénico que las otras estirpes. Puede cambiar en el tiempo que se tarda desde que se comienza a fabricar la vacuna y esta se distribuye (unos seis meses). En ese tiempo el virus puede cambiar y ya no coincidir antigénicamente con la cepa vacunal y por eso la protección es menor. Además, el virus H3N2 puede incluso mutar durante el mismo proceso de fabricación de la vacuna en huevos embrionados de pollo. Por eso, es necesario seguir trabajando en desarrollar nuevos sistemas de fabricación de vacunas de la gripe que eviten la multiplicación del virus en huevos embrionados y que permitan obtener la vacuna en poco tiempo.

En conclusión, parece que estamos antes una epidemia de gripe moderada, con predominio de la cepa B (linaje Yamagata). Esta cepa no está incluida en la vacuna trivalente por lo que quizá la protección puede ser menor este año para las personas infectadas con esta estirpe. De todas formas, se ha descrito que la vacuna antigripal en personas mayores muestra un alto efecto protector frente a las formas graves de gripe (5). Sigue siendo recomendable la vacuna.

Quizá en el futuro sea más recomendable la vacuna tetravalente que contiene más tipos diferentes del virus de la gripe.

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Referencias:

lunes, 8 de enero de 2018

Vuelve #microMOOC

Aprender virología a golpe de tuit

Nunca aprender virología fue tan fácil. Del 14 de enero al 4 de febrero, cada domingo a las 22:00 h (UTC+1) vuelven las clase de microBIO vía Twitter. Si nunca has participado en los cursos #microMOOC vía twitter, ahora tienes la oportunidad. Cada domingo a las 22:00 h conéctate a Twitter y sigue la etiqueta #microMOOC o la cuenta @microbioblog. Cada clase consta de unos 30-40 tuits, uno por minuto con mucha información, imágenes, infográficos, vídeos y enlaces sobre virología.

¡No lo dejes pasar!


martes, 26 de diciembre de 2017

¿Funcionan las vacunas?


Nueva edición, en la colección El café Cajal de Next-Door Publishers

Yo no conocí a mis abuelos (a las abuelas sí, las mujeres son más longevas). Mis abuelos murieron con menos de 60 años. Ahora cada vez vivimos más y, aunque te cueste creerlo, vivimos mejor que hace cincuenta o cien años. La esperanza de vida en 1750 era de unos treinta y cinco años y de cuarenta y cinco en 1840. A principios del siglo XX era de unos cincuenta y cinco años y de sesenta y cinco en 1950. Hoy en día, en la mayoría de los países desarrollados, ha superado los ochenta años y no es aventurado pensar que llegaremos a una esperanza de vida de cien años en unas décadas.

Hay tres avances de la ciencia y de la medicina que han mejorado de forma extraordinaria la salud de la humanidad, han reducido la mortalidad infantil y han aumentado nuestra esperanza de vida: las prácticas de higienización y potabilización de las aguas, los antibióticos y las vacunas. Las vacunas han reducido significativamente la incidencia de muchas enfermedades infecciosas, lo que ha contribuido a aumentar nuestras expectativas de vida.

Hoy en día se vacunan más de cien millones de niños cada año contra difteria, tétanos, tosferina, tuberculosis, polio, sarampión y hepatitis B. Se estima que las vacunas previenen unos dos millones y medio de muertes cada año. Cada minuto las vacunas salvan cinco vidas. Y gracias a las vacunas se han erradicado la viruela y la peste bovina del planeta, se está muy cerca de erradicar la polio y se ha reducido casi un 95 % la incidencia de enfermedades como difteria, tétanos, tosferina, sarampión, paperas o rubeola. Los programas de vacunación no solo suponen un beneficio en cuestiones relacionadas con la salud (evitar dolor, sufrimiento y muerte) sino también con la educación y la economía de un país. Una población más sana y saludable gracias a los programas de vacunación redunda en beneficio del grado de formación y en la productividad del país.

A pesar de estos datos, todavía hay zonas en el planeta donde no llegan las vacunas. En África entierran a los niños, en Europa a los viejos. La mortalidad infantil en muchos países sigue siendo vergonzosamente elevada. Al mismo tiempo,  en algunos países desarrollados se han puesto de moda movimientos antivacunas (muy activos en internet) que promulgan el mensaje de que las vacunas no son seguras, contienen aditivos tóxicos peligroso para la salud, causan enfermedades como el autismo infantil, son un negocio y un montaje conspiratorio de las grandes compañías farmacéuticas, las autoridades nos engañan y ocultan datos, la inmunidad natural y la vida sana son mucho mejor que la vacunación artificial, las vacunas son muchas e innecesarias, etc. En España estos movimientos no son muy activos, pero cada vez hay más padres que tienen dudas sobre las vacunas, padres que rechazan alguna de las vacunas, que retrasan la vacunación de su hijo, que dudan del calendario vacunal o que simplemente se sienten inseguros cuando van a vacunar a sus hijos.


¿Funcionan las vacunas? lo puedes comprar en Amazon
en Jot Down o en tu librería

Este libro lo hemos escrito pensado en ellos, en esas madres y padres que en algún momento han dudado si vacunar a su hijo. Y en los pediatras, enfermeras y médicos de atención primaria, que muchas veces han tenido que enfrentarse a este problema, y no saben cómo abordarlo. En este libro encontrarás información reciente, rigurosa pero en un lenguaje fácil, asequible y cómodo de leer sobre qué son las vacunas y por qué sabemos que son seguras, sus efectos secundarios y cuántas vidas han salvado. Encontrarás respuesta a tus preguntas: ¿qué vacunas debo poner a mi hijo?, ¿cuáles son los ingredientes de una vacuna?, ¿cómo funcionan?, ¿son seguras?, ¿tienen efectos secundarios?, ¿qué ocurre si no vacuno a mis hijos?, ¿deberían ser obligatorias las vacunas?, ¿funcionan las vacunas homeopáticas?, ¿qué pasa con la vacuna del papilomavirus o la de la varicela?, ¿causan autismo las vacunas?, ¿funciona la vacuna de la gripe?, ¿cuál es el futuro de las vacunas?, y mucho más. Al final, tú mismo decidirás si las vacunas funcionan o no.

En ¿Funcionan las vacunas?, hemos actualizado los temas y hemos cuidado mucho la edición con Next-Door, una editorial que mima los libros. El prólogo es de Lucia Galán, que quizá la conoces de verla en TV, en redes o por sus libros: Lucia, mi pediatra (@luciapediatra), a la que agradecemos mucho su apoyo: “un imprescindible en la canastilla de nuestro bebé al llegar a casa”.

¿Funcionan las vacunas? 
Aquí el vídeo de la serie #microBIOscope, la ciencia de microBIO en vídeo: